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Dragón de Komodo

14 octubre, 2013

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dragón de komodo

Información sobre el dragón de Komodo

El dragón de Komodo (Varanus komodoensis) llamado también monstruo de Komodo y varano de Komodo, es una especie de saurópsido capaz de llegar a los tres metros de longitud y alcanzar un peso de 70 kg, por su gran tamaño le convierte en el superpredador del ecosistema en el que vive.

Estos monstruos de tres metros son los últimos restos de una época en la que los reptiles gigantes dominaban el planeta, son los dragones de Komodo y solo pueden encontrarse en el centro del archipiélago de Indonesia alrededor de las islas Rinka y Komodo.

Durante casi dos mil años intrépidos marineros hablaron de tierras lejanas donde aún habitaban los dragones. Poco se sabía sobre este grupo de islas conocidas como la región de Komodo. Durante siglos fue un paraíso natural donde solo un puñado de personas se atrevían a adentrarse.

El dragón de Komodo es el rey en estas islas, pero también forma parte de un delicado ecosistema con una gama diversa de especies interdependientes. Por suerte para los dragones la zona está protegida por un foso natural con fuertes corrientes que rodean las islas. Durante siglos la región de Komodo se consideró una zona que había que evitar, éste aislamiento ha permitido a los dragones sobrevivir y multiplicarse sin la amenaza de que los seres humanos los masacren, pero las corrientes que han servido para proteger a los dragones también han restringido su feudo. Aunque pueden nadar distancias cortas las aguas torrenciales que rodean el grupo de islas forman una barrera infranqueable hacia otras zonas, hoy en día el dragón de Komodo está limitado a solo un grupo islas, en estas orillas el dragón ha sido el soberano indiscutible durante casi 4.000.000 millones de años.

Solo hace unos cientos de años que los humanos se asentaron en dominio del dragón, de los cuales hay poco conocimiento sobre esos primeros habitantes, eran conocidos como los “ Ata Modo”  y en la actualidad solo sobreviven algunas de sus historias. No es sorprendente que los dragones tengan un papel significativo en sus mitos, la leyenda dice que el fundador de los Ata Modo y el dragón eran hermanos gemelos nacidos de la unión de la mujer espíritu “Om Bunaga” y un hombre que vivió hace mucho tiempo en una isla de Komodo. Debido a éste vínculo místico los Ata Modo creían que su destino estaba ligado al del dragón, si el dragón resultaba dañado creían que ellos también padecerían ese dolor.Esta actitud protectora ha contribuido decisivamente a la supervivencia  de esta última especie de grandes lagartos, la actual existencia de los dragones debe mucho a ese pasado de los seres humanos.

Los primeros colonos introdujeron una gran variedad de especies animales que ahora forman parte de la dieta del dragón, el búfalo de agua, el jabalí, el macaco de cola larga y los caballos salvajes fueron introducidos por los colonos y han prosperado en una de las sabanas mejor preservadas del archipiélago indonesio, sin embargo, la aportación más significativa a las islas es el ciervo de Timor que ha sido durante mucho tiempo el alimento básico de los dragones.

que come dragon de komodo

Que come el dragón de Komodo

Los dragones de Komodo tienen muy flexibles las articulaciones de las fauces y el cráneo, esto les permite consumir grandes trozos de carne de un solo bocado, usan la fuerza bruta para despedazar al animal, no mastican los alimentos, engullen cada trozo del animal entero incluyendo la piel, las pezuñas y los huesos.

Un dragón hambriento puede comer más del 80% de su peso en una sola comida, tardan varios días en ingerir tal cantidad, para acelerar el proceso de ingestión se frotan el vientre contra la tierra, luego se retiran a buscar agua y puede transcurrir un mes de una comida abundante a otra.

El ciervo de Timor y los otros grandes mamíferos de la isla proporcionan al dragón el grueso de su dieta, se creé que antes de su llegada a las islas vagaban por sus llanuras ciervos primitivos y otras especies de cerdos. Los paleontólogos tienen pruebas que la región estuvo habitada por elefantes primitivos conocidos por el nombre de “ Stegodon ” los científicos creen que estos pequeños elefantes fueron la principal fuente de alimentación de los dragones.

 

Un clima extremo caracteriza la región de Komodo, la sequía se impone durante 8 meses al año, la temporada de lluvias es corta, las precipitaciones anuales pueden reducirse a 200mm por metro cubico es la zona más seca de Indonesia, pero el dragón de Komodo está bien adaptado a este entorno árido, conserva el agua evitando hacer excreciones de sus valiosos fluidos corporales y recibe el 85% de su agua a través de la carne de sus presas. El dragón de Komodo para poder regular su temperatura corporal escaba profundas madrigueras en las laderas de las colinas, utiliza este tibio refugio para dormir por las noches, durante las horas de sol al medio día le sirve de fresco refugio del implacable sol.

La región de Komodo es uno de los pocos lugares que quedan dominados por reptiles extinguidos en otras partes. Numerosas especies de lagartos proliferan en las islas, hay nueve  variedades de especies arbolícolas, uno de los alimentos favoritos de los jóvenes dragones. Los dragones de Komodo no son la única amenaza para esos pequeños lagartos, las serpientes también son abundantes en las islas. Hay doce especies de serpientes, algunas de las cuales son extremadamente venenosas, a pesar de esto no siempre pueden evitar siendo la cena de un dragón, la víbora de bambú y la víbora azul son dos de los muchos reptiles de la dieta del dragón. Por lo general estas serpientes evitan ser capturadas subiendo a las copas de los árboles y los dragones de gran tamaño son demasiado pesados para poder alcanzarlas.

Las tortugas carey y las tortugas marinas son visitantes habituales en las orillas de Komodo y Rinka, cada dos o tres años regresan a su lugar de nacimiento para poner los huevos y reponer su especie, hasta 150 huevos dejan enterrados en la arena, los cuales, muchos son desenterrados por dragones,  es un alimento fácil de conseguir para este gran lagarto que no tiene que mal gastar su valiosa energía.

 

Las fuentes de agua son también el punto de encuentro de la mayoría de los animales en las islas, sobre todo de las especies de mamíferos, estos lugares son perfectos para emboscar a las victimas desprevenidas, aunque los dragones pueden alcanzar una velocidad considerable algunos animales son demasiado rápidos para que los pueda cazar a la carrera, cuando ataca la presa no muere de inmediato, a menudo,  con un solo bocado es todo lo que necesita, el dragón de Komodo no inyecta veneno como tal, pero su saliva contiene al menos siete cepas de bacterias toxicas como Escherichia coli, Staphylococcus sp, Providencia sp., Proteus morgani y P. marabilis, un animal herido puede escapar pero la infección del mordisco al final le lleva a la muerte. La presa del dragón no siempre cae sin pelear, los jabalíes a veces compiten con los dragones por el mismo alimento, esto da lugar a tensos enfrentamientos, los jabalíes machos tienen colmillos y se sabe que han atravesado e incluso matado a dragones adultos. Un dragón siempre prefiere alimentarse de un cadáver que arriesgarse a ser herido persiguiendo a una presa.

Un dragón puede detectar un cadáver en descomposición a más de 10 kilómetros de distancia, el olor lo recogen las puntas de su lengua bífida y penetra hasta los receptores situados en la parte posterior de la boca, estos órganos sensoriales analizan las variaciones de las muestras de cada punta para determinar la dirección del olor. Los dientes del dragón tienen un enorme parecido a los de los dinosaurios, están ocultos detrás de las encías que a menudo sangran mientras se alimentan, esta sangre infectada se añade al coctel tóxico del interior de su boca, mientras se alimenta utiliza los dientes como una sierra para desgarrar y arrancar la carne, tiene una gran y flexible mandíbula que le viene muy bien por su ambición de tragarse la cabeza de sus presa o arrancar grandes trozos de hueso o carne. Aunque los dragones viven en su mayor parte una vida solitaria alimentarse es a menudo un acto comunitario, ahí es donde los dragones jóvenes aprenden las reglas del juego, la jerarquía social juega un papel importante, pronto aprenden a mantener la distancia mientras los adultos comen por temor a terminar siendo el postre del menú, al dragón de Komodo le da igual de donde proviene la comida, incluyendo su propia especie.

Entre los dragones por norma general  cuando ocurren enfrentamientos es por lo que están comiendo, los dragones muestran su fuerza adoptando una postura agresiva y haciendo un profundo sonido de “siseo”, primero evalúan a su adversario antes de lanzar un ataque, normalmente las batallas son cortas, el vencedor mantiene sujeto al vencido hasta que se rinde, estos enfrentamientos también definen las jerarquías en el apareamiento. A menudo los rituales de lucha o apareamiento se confunden para los que observan, el comportamiento en ambos es muy similar.

Reproducción dragón de komodo

Reproducción del dragón de Komodo

La diferencia de los sexos entre los dragones no es visible, ni siquiera para los expertos. Los dragones de Komodo se guían por el olor para identificar una pareja adecuada. Parece que las hembras no son receptivas y se hacen la difícil en un principio, aunque el macho insistente consigue su cometido,  al final las hembras terminan plegándose ante los requerimientos de los machos comenzando el apareamiento, el dragón macho traba a la hembra para inmovilizarla de sus ataques pero esto no significa que las hembras salgan ilesas, el macho introduce uno de sus hemipenes en la cloaca de la hembra para empezar el proceso de fecundación. Estudios más recientes determinan que los dragones tienen la forma de reproducción por partenogénesis pudiendo las hembras tener crías de dragón en ausencia de machos con los que aparearse. A los 40 días las hembras buscan su lugar de anidamiento en los que pueden cavar un nido o acondicionar un nido pre-existente hecho por los animales de su mismo ecosistema. Un dragón defenderá su nido solo hasta que haya terminado de poner su nidada, después los huevos quedan abandonados a su propio destino. Los huevos del dragón de Komodo son presa de muchos animales incluido la de otros dragones, solo una ¼ parte de ellos consiguen sobrevivir los 8 o 9 meses del periodo de incubación.

Dragonkomodo

Al final de la estación de las lluvias las nidadas de dragones se aventuran fuera de sus nidos, la abundancia de nuevos animales e insectos en esta estación les proporciona comida fácil, pero los pequeños dragones no están a salvo si permanecen en el bosque abierto son vulnerables y son fáciles presas para otros animales, sobre todo de dragones mayores, pocos sobreviven a la etapa infantil, es lo que forma parte de la muerte selectiva de la supervivencia de los más fuertes, los jóvenes y pequeños dragones se refugiaran en árboles, será su próximo hogar durante 2 o 3 años. El dragón de Komodo se enfrentará a muchos peligros en su viaje a hacia la madurez pero tanto su mayor amenaza como su mayor esperanza descansa sobre nuestros hombros, es decisión nuestra que este animal único sobreviva para futuras generaciones.